La expectación causada por la primera visita a China del presidente de la Reserva Federal de EE.UU, Alan Greenspan, se transformó en decepción en los medios chinos por el silencio del funcionario al no hacer ningún comentario.
La primera visita de Greenspan a China lo convirtió en la "estrella" de la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, y la prensa empezó a especular con anterioridad sobre los objetivos de esta visita, ya que sus decisiones "afectan al eje de la economía global".