La Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (ANAPOR) podría cerrar sus puertas por falta de financiamiento, luego de que se declarase inconstitucional el cobro de 50 centésimos de la cuota porcina.
De esta cuota, que se paga por el sacrificio de cada animal en el país, la ANAPOR recibía 45 centésimos y el municipio cinco centésimos.
Durante el primer trimestre del 2007, periodo en que por última vez se cobró dicha cuota, en el país se sacrificaron 91,039 cabezas de cerdo, según la Contraloría General de la República.
En ese periodo, la ANAPOR supuestamente recibió unos 40,967.55 dólares.
En promedio, cada mes se sacrifican entre 33 a 35 mil cerdos para abastecer un mercado cuyo consumo per cápita anual supera las 20 libras.
El 16 de abril del 2008 la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la Ley No.29 de 1 de agosto de 1997, la cual “crea un impuesto o contribución obligatoria a favor de una institución privada”.
Aníbal Bocaranda, presidente de la ANAPOR, descarta el cierre del gremio, alegando que en estos momentos están trabajando y buscándole soluciones a sus miembros activos.
Según Bocaranda, desde el 2007 se inició una propaganda en contra del gremio por parte de algunos miembros y medios de comunicación “que siempre se opusieron a la directiva”.
Actualmente la ANAPOR cuenta con unos 187 socios cuando en los 90 llegó a aglutinar a casi 400 porcicultores, y en el 2002 a unos 200 productores.
Antecedentes.
En septiembre del 2007 más de 15 empresas inscritas en la ANAPOR renunciaron, presuntamente por desacuerdos con la junta directiva.
Estas empresas representan el 80% de la producción nacional.
Se conoció que próximamente estas empresas exigirán ante las autoridades una auditoría para conocer el manejo de la cuota porcina.
Curiosamente, Bocaranda, dijo ayer que en esa oportunidad “solo renunciaron siete miembros”.
Uno de los desacuerdos, sostienen fuentes del sector, fue que la directiva del gremio había creado una cooperativa, la cual utilizó el fondo de la cuota porcina como garantía para recibir un préstamo por 3 millones de dólares para la construcción de un moderno matadero.
No obstante, dijeron, el dinero de la cuota era para realizar campañas para motivar a nivel nacional el consumo, beneficios y propiedades de la carne de cerdo.
En ese momento, Víctor Epifanio, de la Hacienda Don Nicolás y quien en años anteriores presidió la ANAPOR, manifestó que “esta situación provocará que la ANAPOR desaparezca”.
Entre los beneficios que gozan los casi 187 miembros de la ANAPOR están el elegir y ser electo dentro de la junta directiva, fiscalización de las importaciones de carne de cerdo, ser representados ante los tratados de libre comercio y ser beneficiario de programas especiales: Cooperativa ECOPORK y Comercialización de Carne de Cerdo.
Estampida.
Las empresas que renunciaron en el 2007 a la ANAPOR fueron Agropecuaria Río Duque, Caisa, Congensa, Gallos y Puercos, Finca Covadonga (Víveres Unidos) y Grupo Agroindustrial San José.
Le siguieron la Hacienda Don Nicolás, Hacienda María Luisa, Hacienda El Progreso, Hernán Gonzales, Importadora Genética, Inavasa, Porcinos del Este, Porcinos de Veraguas y Porcina Santeña.