Ambos se acusan de haber sido estafado, entre sí, pero a tres años de demandas y contrademandas, los tribunales panameños, mexicanos y de los Estados Unidos, no se han podido resolver el caso.
Se trata de un negocio entre el empresario ruso nacionalizado panameño Joseph Rodin y el mexicano Pedro Javier Sarabia.
La relación de los Rodin y Sarabia empieza en 1991, cuando se hacen socios en una serie de sociedades del grupo Rodin que trabajaban bajo el logo de PCC (Panamanian Carriers Corporation). De acuerdo con el abogado de Sarabia, Diego de la Guardia, el empresario mexicano fue invitado por los Rodin a ser socio de esta naviera.
Todo fue color de rosas hasta 1996, cuando la empresa perdió la representación de la marca de autos rusos Lada para toda Latinoamérica.
De acuerdo con el abogado de Sarabia, la pérdida de la representación de Lada fue la que causó que la empresa empezara a registrar pérdidas de millonarias. Además de esto se registró un extraño faltante de 350 mil dólares.
A raíz de estos problemas financieros, los Rodin le propusieron a Sarabia que empeñara el 50% de sus acciones para recapitalizar la empresa y que sometiera a una investigación la administración de la empresa que estaba a su cargo.
Para esto, el empresario mexicano y Joseph Rodin firmaron un convenio en el que se dejó claro que Sarabia era el responsable principal de todas y cada una de las actividades operativas, comerciales, financieras y tributarias de PCC y afiliadas.
"El administrador (Sarabia) asumirá igualmente la responsabilidad por el manejo administrativo contable de las siguientes personas: Alfonso Benítez y Raúl Cerda", señala textualmente el convenio.
De acuerdo con De la Guardia, los Rodin no han podido comprobar que durante la administración de Sarabia se dieron manejos irregulares en el que se registró el faltante de 350 mil dólares.
Cuando se complica el convenio, los Rodin hacen una solicitud de quiebra sobre Sarabia, comprándole un crédito de una tarjeta Visa que mantenía Sarabia con el Tower Bank por 14 mil dólares, sostuvo De la Guardia.
La solicitud de quiebra en contra de Sarabia fue admitida, por lo que el 50% que tenía empeñada Sarabia quedó en manos del juez curador Hildebrando Vallester.
Esta declaratoria de quiebra fue apelada por los abogados de Sarabia y está a la espera del resultado del Tribunal Superior de Justicia desde noviembre de 1998.
Según De la Guardia el 50% de las acciones de Sarabia estaban valoradas en 2 millones de dólares, pero los Rodin han vendido los buques de las navieras, por lo que le corresponde su parte en dinero.
De la Guardia aseguró que Sarabia fue engañado con el convenio en el que entregó sus acciones con la idea de recapitalizar la empresa para salvarla.
"Pero en ningún momento los Rodin salvaron la compañía, sino que dispusieron de los activos y se quedaron con la plata", expresó De la Guardia.
Por su parte, el abogado de los Rodin, Jorge Hernán Rubio aceptó que Sarabia se hizo socio del grupo Rodin en una empresa naviera (PCC) que en 1997 reflejaba pérdidas por más de 300 mil dólares y que posteriormente para tratar de salvarla hubo que inyectarle más de 4 millones de dólares en efectivo, pero lamentablemente no se pudo salvar.
"Cuando se intentó salvar la empresa empezaron a salir las cucarachas", expresó Rubio.
"El señor Sarabia en toda clase de operaciones cobraba comisiones por detrás, era socio de la empresa, pero a la vez, estaba lucrando a título personal con otras empresas que le manejaban un grupo de abogados en Panamá, que también está llamado a juicio", sostuvo Rubio.
"Me extraña muchísimo que se hable de reclamar las acciones, cuando hay por medio denuncias criminales en su contra".
Rubio manifestó que Sarabia tiene dos procesos criminales en su contra en Panamá.
Actualmente las acciones de Sarabia están en manos del curador de la quiebra, Vallester, a pesar que muchas de ellas estaban al portador, dijo Rubio.
Todos los barcos fueron vendidos para pagar las hipotecas a los bancos acreedores. Con esta venta se pagaron las obligaciones adquiridas por el propio Sarabia, dijo Rubio.
Los Rodin han presentado demandas contra Sarabia por supuesta apropiación indebida, falsedad y por haber estado lucrando supuestamente a espalda de su propio socio.
La guerra de demandas entre los ex socios todavía no ha cesado.