Cuando en el 2002 fi nalizó el Contrato - Ley con Refinería Panamá S.A muchas fueron las empresas constructoras que pensaron que podrían obtener a precios más bajos el asfalto que utilizaban para la construcción de calles, sin embargo, esto fue una ilusión. Y es que con el Decreto de Gabinete 36 del 17 septiembre de 2003 que establece la Política Nacional de Hidrocarburos se crearon una serie de medidas para importar este producto.
Este decreto lo que ha ocasionado es que el asfalto que se compra en el país sea 40% más caro que en el mercado internacional, según explicó el consultor Carlos Ernesto González de La Lastra.
Indicó que tan pronto se liberó el mercado del combustible en el país, se disparó el precio de este producto y nadie puede evitarlo porque, "cuando cerró la Refinería Panamá, esta se quedó con las instalaciones y se convirtió en una empresa importadora, porque tenía todos los tanques, centro de distribución para camiones entre otros, implementos necesarios", indicó.
González de La Lastra aseguró que el problema es que el Decreto de Gabinete como bien es conocido impone tantas regulaciones para la importación de productos terminados que al final le garantiza el mercado a la empresa petrolera.
Lo cierto es que según este acuerdo las personas que deseen importar asfalto tienen que tener fianzas, estudios ambientales, tanques, planes de negocios, prueba de financiamiento, entre otros, requisitos, y esto termina siendo engorroso para una empresa constructora que lo único que va hacer es una carretera.
De acuerdo con Raúl Córdoba, gerente general de Texaco actualmente existe una liberación de precios para la venta de ese producto.
Además, agregó que quién desee importar asfalto efectivamente debe tener las instalaciones para mantenerlo a la temperatura de calor adecuada, ya que las importaciones del producto siempre se realizan en grandes volúmenes y no por pequeñas cantidades.
Para el año 2002, Panamá importó según estadísticas del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) 5,730,922 galones de asfalto.
Una carta enviada a el Presidente de la Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), por un empresario interesado en importar este rubro explica que la calidad de este producto en el país es muy deficiente, ya que se compra de residuos en Centroamérica.
González de La Lastra indicó que el asfalto que se utiliza en Panamá es el CA-60-70, el cual está por debajo de la calidad requerida para construir un pavimento, cuando el aceptado por su calidad es el CA- 60-80.
Por esta razón las calles en el país asfaltadas con el CA-60-70 no tienen gran duración.
En el pasado esta baja calidad fue un impedimento y causante de que los organismos internacionales no financiaran carreteras realizadas con asfalto, sino que exigía que las hicieran de cemento que es mucho más costoso, acotó.
Para las empresas constructoras los problemas de adquirir el asfalto en Panamá, van más allá de la calidad , pues en el país este producto debe comprarse por volumen y no por peso y esto acarrea perdidas.
El punto, es que el asfalto se expande por el calor y esto hace que acapare un volumen determinado, sin embargo, si se pesa, éste siempre varía y es menor la cantidad que se compra.
Un galón de asfalto a 300° Fahrenheit pesa menos que un galón de asfalto a temperatura de ambiente (60° Fahrenheit).
Por esta razón, el cliente final está expuesto a variaciones constantes en el volumen recibido.
El consultor, aseguró que en cualquier lugar del mundo este producto siempre se compra por peso, y no por volúmenes como ocurre en el país.
Hoy día los procesos tecnológicos dan la ventaja de contar con diferentes fuentes alternas para comprar asfalto, esto podría hacer disminuir el precio entre un 40% y 50%, según indicó González de La Lastra.
De acuerdo con el consultor contar con la facilidad de poder importar asfalto, puede traer ahorros anuales al país por el orden de los $$3,000,000 millones.FotoIlustrativa
Guerra por el asfalto
El asfalto que se compra en Panamá es 40% más caro que en otros mercados del área.