Si usted lleva a reparar un artículo a un taller o local comercial, no olvide solicitar una cotización o presupuesto previo, para que después de realizado el trabajo, no se sorprenda con el costo del mismo.
Este paso es fundamental, pues no solo es útil para comparar precios en varios locales, sino para evitar pagar más por lo servicios requeridos y negociar mejores tarifas.
Jorge Rivera, propietario de un taller de Chapistería en San Miguelito, asegura que con este método se ha evitado varios dolores de cabeza. Muchos consumidores no piden el presupuesto y cuando el trabajo está terminado se quejan por el precio.
El método de presentar cotizaciones le ha ahorrado a él y a sus clientes, conflictos al momento de hacer el pago.
Rivera señaló que el precio del trabajo varía de acuerdo al costo de los materiales que se utilizan, así como la mano de obra.
Lo cierto es que, al no existir acuerdo previo sobre el costo de la reparación, el propietario del local comercial puede cobrar lo que le parezca.
Luego de propuesto el precio, nada obliga al técnico a hacer una rebaja; no obstante, el costo se puede negociar cuando se hace la cotización.
Se recomienda a los consumidores tener en cuenta esta importante observación, a fin de evitar futuros problemas y gastos económicos adicionales.