El Panamá América
A orillas de un mar color turquesa y arena blanca como la nieve, se levantó un complejo turístico que cambió el escenario de un distrito que antes se caracterizó por ser un punto estratégico militar de las extintas Fuerzas de Defensa y el lugar secreto de descanso y francachelas del exgeneral Manuel Antonio Noriega.
Este mismo lugar hoy se presenta con otro rostro, moderno y cosmopolita, para recibir a turistas del mundo entero.
Se trata de nada más y nada menos que del Hotel Decameron, ubicado en Farallón, que desde ayer abrió sus puertas oficialmente, luego de ejecutarse una maratónica construcción en tan sólo 10 meses.
Quien no ha visitado este pueblo pesquero recientemente, se dará cuenta que el lugar ha sufrido transformaciones propias al pasar del tiempo.
El director comercial del Decameron, Jorge Loaiza, precisó que el hotel cuenta con 360 habitaciones, 5 restaurantes, 2 canchas de tenis, varias piscinas, discotecas y un anfiteatro, lo que ha requerido de una inversión de unos 15 millones de dólares.
El hotel es de bajo impacto, es decir, edificios de unos 3 pisos semejantes a cabañas, para dar un ambiente informal que combine con el entorno natural, sin perder las comodidades que se ofrecen en una ciudad.
La edificación mantiene en su conjunto un estilo "al aire libre" y se maneja con el concepto de " todo incluido".
Decameron está ubicado a hora y media del centro de la ciudad, y dentro de su estrategia de mercadeo se ha propuesto poner precios accesibles. Con bar abierto, buffet y derecho a todas las instalaciones y su habitación, cada persona pagará 79 dólares diarios; pero si los visitantes sólo desean pasar el día sin dormir en el hotel, se pagarán 30 dólares individuales con igual derecho a usar todos los servicios antes mencionados.
Esto pondrá en una carrera de precios, rebajas y promociones a otros complejos similares que ya existen tanto en el Pacífico como en el Atlántico.
La directora del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), Liriola Pitty, manifestó que, a pesar de dilatarse el contrato de la compañía de capital colombiano con la institución por más de cinco años para la adjudicación del terreno, los empresarios fueron pacientes, lo que da como resultado una nueva opción para el turismo de playa.
Aunque el sistema de promoción de Decameron ha sido blanco de críticas por presionar, supuestamente, a los clientes para que usaran las instalaciones; a nivel internacional de mercadeo, sus prácticas parecen haber dado resultado.
Dentro de dos días llegarán dos vuelos provenientes de Montreal y Toronto con unos 450 turistas que se quedarán en el hotel por lo menos una semana. Pero aquí no acaban los viajes, porque a partir de enero hasta abril, llegarán dos vuelos charter todos los lunes con destino a Decameron.
Hasta el momento, el complejo ha generado 320 plazas de trabajo, donde el 90% reside en el sector, quienes han recibido entrenamiento en Panamá y Colombia para seguir los lineamientos que caracterizan a la cadena hotelera internacional.
Por ahora sólo se ha construido la primera etapa del proyecto. Sin embargo, en un período no mayor de ocho años se proyecta culminar los trabajos que incluyen dos fases idénticas, lo cual sumaría una inversión de 65 millones de dólares.