La constructora HPC Contratas P&V se adjudicó ayer la licitación para la construcción del nuevo centro de convenciones en el área de Amador, según anunció ayer la Autoridad de Turismo de Panamá.
HPC Contratas P&V, de capital nacional e internacional, se hizo con el contrato de la obra tras ofertar 193 millones 750 mil dólares y obtener 96 puntos, el más alto de toda la licitación. El contrato entre la empresa y la Autoridad de Turismo de Panamá se firmó ayer mismo.
El consorcio está conformado por seis empresas, entre ellas Hispanoamericana de Construcciones (Panamá), Consorcio HPC Contratas P&V S.A. (Panamá), Constructora Quality (Puerto Rico), Sicsa (Costa Rica), P&V (Panamá) y Gheliopol (España).
La transnacional participó en la licitación por mejor valor con evaluación separada para el diseño, equipamiento y consecución del Centro de Convenciones, Eventos y Exhibiciones, con las compañías Norberto Odebrecht e Ingenieros Civiles y Asociados (ICA).
El precio de referencia pautado por la Autoridad de Turismo de Panamá para la adjudicación de la obra se estimó en 208 millones de dólares.
Para Salomón Shamah, administrador de la ATP, la construcción de esta obra llevará la oferta turística de Panamá a los más altos estándares competitivos de los mercados internacionales.
Shamah resaltó que para pagar parte de la construcción del nuevo centro de convenciones se pondrán en venta las instalaciones del Centro de Convenciones Atlapa, por un monto aproximado a los 100 millones de dólares.
La Contraloría ya se encuentra haciendo el avalúo de las infraestructuras de Atlapa para ponerlo en venta, manifestó Shamah.
El mismo será adjudicado como un proyecto llave en mano y tendrá que ser construido en un periodo de dos años.
Según datos de la ATP, las instalaciones estarán ubicadas en un terreno de 11 hectáreas y deberán contar con 45 mil metros cuadrados de construcción.
Jaime Campuzano, presidente del Consejo Nacional de Turismo y miembro de la Comisión Técnica Evaluadora del proceso de licitación, señaló que PanamaCompra, entidad rectora del proceso, acogió los reclamos, pero determinó que no hubo ninguna objeción para llevar adelante el proceso de adjudicación.