Los aeropuertos israelíes, entre ellos el internacional de Ben Gurión en Tel Aviv, dejarán de funcionar hoy a primera hora como parte de la huelga general indefinida que ha decretado la central obrera "Histadrut".
Fuentes del Sindicato de Puertos y Aeropuertos comunicaron ayer que a partir de las 08:00 de la mañana hora local (05.00 GMT) cesarán todas las actividades de aterrizaje, despegue y entrega de equipajes.
Agregaron que hasta entonces no se suspenderá ningún vuelo y el personal trabajará de forma regular.
No obstante, advirtieron que la huelga podría ser adelantada a medianoche si así lo decide la Confederación Nacional de Trabajadores, la "Histadrut", que ha convocado para hoy una huelga general indefinida en respuesta a los planes de austeridad del Gobierno y a los recortes en la pensiones.
"Hemos descubierto que ha sido en vano la responsabilidad de la que hemos hecho gala estos últimos meses para dar tiempo al ministro de Finanzas a que reorganice la economía y nos rescate de la recesión", dijo el líder sindicalista Amir Péretz, al anunciar la huelga.
La amenaza de paro ya ha puesto en estado de emergencia el mercado israelí y decenas de miles de vehículos hacían cola esta tarde en las gasolineras para repostar, ante las informaciones de que el principal campo de depósitos en Israel, Pi Glilot, al norte de Tel Aviv, se ha quedado ya sin combustible.
En esa situación, según la prensa, el combustible disponible en el mercado es el que está ya en las estaciones de servicio y éste se terminará pasado el mediodía de hoy. El mismo plazo se prevé para la disponibilidad de dinero en metálico en los cajeros automáticos, ya que la huelga también afectará a la banca.
La "Histadrut" ha convocado también la huelga en respuesta al despido de cientos de funcionarios y a la decisión del Gobierno israelí de controlar los fondos de pensiones, ahora bajo la tutoría de la Histadrut.
Asimismo, la organización sindical se opone a posibles planes del Ejecutivo de invertir esos fondos en la Bolsa de Tel Aviv y otros proyectos nacionales, a fin de reactivar la economía, y a la decisión de elevar unilateralmente la edad de jubilación a 67 años, tanto para hombres como para mujeres.
Actualmente, la jubilación en Israel está fijada en 65 años para los hombres y 60 para las mujeres. El Gobierno israelí ha aprobado ya las órdenes para convocar a sus puestos de trabajo al personal de emergencia y de los servicios vitales, mientras el sector empresarial aún trata de mediar entre el Ejecutivo y la organización sindical para hallar una solución negociada.
Entre las órdenes de emergencia para garantizar los servicios mínimos, el Gobierno exigirá la apertura del aeropuerto internacional, aunque el tráfico sufrirá constantes interrupciones y retrasos.
Y mientras prosiguen los preparativos para la huelga general, el Centro Nacional de Empleo daba a conocer las estadísticas mensuales y un aumento del 3.2% en el número de personas que en septiembre buscaron trabajo.
La economía israelí atraviesa la peor recesión económica desde 1953, sin que los economistas vean una salida mientras no se resuelva antes el conflicto con los palestinos, que dura ya tres años y ha provocado una fuga de las inversiones y un paro en los índices de crecimiento.