El Parlamento húngaro aprobó ayer la modificación de la ley de funcionamiento del Banco Central, cuyo texto original había provocado las críticas de la Unión Europea y bloqueado la negociación para recibir ayuda financiera de sus socios europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las enmiendas a ley fueron aprobadas con los votos del partido gubernamental y de la oposición socialista y ecologista.
Las reformas garantizan que la destitución del gobernador o de los miembros del consejo del banco tiene que estar respaldada por una corte judicial húngara o de la UE.