En los últimos cinco años el hurto pecuario ha provocado más de 2.5 millones en pérdidas a la ganadería nacional.
A pesar de que los casos han disminuido considerablemente, las cifras no dejan de ser escandalosas.
Solo durante el año 2003, más de 1,224 reses fueron hurtadas, generando una pérdida de 361, 555 dólares a los ganaderos del país.
Según un informe emitido por la unidad de hurto pecuario de la Policía Técnica Judicial (PTJ), sólo se lograron recuperar 675 reses hurtadas, que representaron una cuantía de 236, 878 dólares.
No obstante, y comparado con el año 2002 la cifra ha disminuido considerablemente, ya que las pérdidas registradas por el hurto de 1,384 reses fueron de 546,240 dólares.
Las leyes vigentes sancionan este delito aplicando penas que van desde 1 a 3 años de prisión, además de otorgar el derecho a fianza pagadera por el doble del hurto realizado.
Los ganaderos consideran que esta sanción es baja, y contribuye a que el hurto pecuario continúe realizándose.
Por ello han recomendado mediante un proyecto de ley, que está en primer debate de la asamblea legislativa, que la pena aumente, se considere el robo de material y equipo agrícola como hurto pecuario y se elimine el derecho a fianza a los delincuentes.
Algis Barrios, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) manifestó que ante este flagelo es primordial que las autoridades presten atención e interés, ya que merma la economía del ganadero y se “contagia” a través de los ganaderos, porque no hay un castigo severo a este acto delictivo.
“Indudablemente las penas deben incrementarse para que el Hurto Pecuario no se propague”, recalcó Barrios.
Informes suministrados revelan que este acto delictivo se registra mayormente en la provincia de Chiriquí, Los Santos, Herrera, Coclé y Panamá.