El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aseguró ayer que la eventual entrada de EDF en la eléctrica no cuenta con ningún apoyo ni dentro ni fuera de la empresa, con la excepción de ACS, que ha reconocido contactos para una posible operación junto con la compañía francesa.
"EDF no es bienvenida ni desde el punto de vista accionarial ni político ni sindical", dijo Sánchez Galán en la conferencia de prensa de presentación de los resultados del ejercicio 2007.
El año pasado, Iberdrola, -primera eléctrica española por capitalización bursátil-, obtuvo un beneficio neto de 2.353,7 millones de euros (unos $3.460 millones) lo que representa un incremento del 41,8% respecto al ejercicio anterior.
El pasado 8 de febrero, EDF -controlada en un 86% por el Estado francés- reconoció que había mantenido conversaciones con el grupo constructor ACS -que cuenta con el 12,4% del capital de Iberdrola- para analizar sus intereses comunes en la eléctrica.
El grupo estatal francés confirmó esos contactos días después, al tiempo que ACS reconocía las conversaciones ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras semanas de rumores.
Sánchez Galán, que en las últimas semanas recabó el apoyo de varios de sus accionistas y líderes políticos regionales, dio hoy un paso más en su estrategia defensiva, al señalar que cuenta con el respaldo "del 90%" del accionariado.
El presidente de EDF, Pierre Gadonneix, reiteró ayer que no iniciará ningún movimiento sin contar con el visto bueno del Gobierno español y consideró prematuro aventurar la acogida de una eventual oferta.
En cuanto a la posición de los políticos, Sánchez Galán opinó que el vicepresidente del Gobierno y titular de Economía, Pedro Solbes, fue "bastante claro y explícito" sobre el posible desembarco de EDF en Iberdrola y se mostró convencido de que el Ejecutivo "sabrá defender los intereses de España y los ciudadanos".
En términos más generales, denunció la "asimetría" que existe entre los distintos países que integran la UE, donde conviven empresas energéticas controladas por los gobiernos.