DURANTE EL primer trimestre de este año la Inversión Extranjera Directa (IED) a Panamá fue de 183.3 millones de dólares, 28.1 millones más que en igual periodo del año pasado.
Al desglosar la IED, se tiene que las acciones y otras participaciones de capital aportaron 6.7 millones de dólares, mientras que las utilidades revertidas representaron 131.9 millones de dólares, y otros capitales 44.7 millones de dólares.
En el país la IED está basada en los bancos de licencia general, en las empresas de la Zona Libre de Colón y otras empresas.
Para el economista, Nicolás Ardito Barletta, la IED viene contribuyendo de manera positiva al desarrollo del país, pues contribuye a mejorar la balanza de pagos. Aparte de traer capital fresco, aseguró que la IED también ha contribuído a la generación de nuevos empleos. Cifras preliminares de la Contraloría General de la República indican que el desempleo ha bajado de 9, 8% en el 2005 a 8, 9% en lo que va de este año.
Tan solo esta semana las autoridades de Economía y Finanzas informaron que este año la economía apunta hacia un crecimiento superior al 8%, tal y como lo había proyectado la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
El año pasado la inversión extranjera directa que ingresó a América Latina y el Caribe - excluidos los centros financieros- superó los 68, 000 millones de dólares, cifra casi un 11% mayor que la del año anterior.
Pese a que estos ingresos son muy superiores a los que se registraron entre 2001 y 2003, la CEPAL sostiene que aún distan de los del período de auge de la inversión extranjera directa, a fines de la década pasada. Además, señala el organismo internacional, la región sigue perdiendo participación en los flujos mundiales, lo que indicaría que todavía no ha alcanzado su verdadero potencial para atraer tales inversiones. Por su parte, Ardito Barletta agregó que la IED buscan en un país garantizar su rentabilidad, seguridad y bajos riesgos, aspectos que hasta el momento Panamá viene ofreciendo.
En este aspecto, la CEPAL sostiene que lo ideal para atraer esta inversión es que el país ofrezca condiciones que satisfagan a los potenciales inversionistas y, al mismo tiempo, superen la oferta que pueden hacer sus competidores.
En 2005, la Inversión Extranjera Directa que ingresó a América Latina y el Caribe --excluidos los centros financieros-- superó los 68.000 millones de dólares.
La región demuestra ciertas debilidades en lo referente a las políticas y la institucionalidad relacionadas con este tema.
Sigue perdiendo participación en los flujos mundiales, lo que indicaría que todavía no ha alcanzado su verdadero potencial para atraer tales inversiones.
IED aporta $183 millones
Los bancos y las empresas de la Zona Libre dieron el mayor aporte.