Otro de los puntos en los que Panamá necesita hacer ajustes, de llegarse a concretar el Tratado de Promoción Comercial (TPC) con Estados Unidos, es el fiscal.
Con el tratado, los productos importados de Estados Unidos dejarán de pagar arancel o impuesto de importación, lo que afecta directamente las recaudaciones tributarias del Gobierno panameño.
Sin embargo, no hemos escuchado nada por parte del Ministerio de Economía y Finanzas que nos hable de ajustes fiscales para recompensar las pérdidas en recaudación de impuestos que tendrá el Istmo.
De acuerdo con varios estudios efectuados por economistas nacionales, tales como Juan Luis Moreno y Edison Gnazzo, incluso el Colegio de Economistas, las pérdidas fiscales podrían estar entre unos 30 millones y 80 millones de dólares.
Los impuestos que se estarán dejando de percibir por la importación de automóviles sedán y 4x4 serán los que quizás más fuertemente afecten las recaudaciones fiscales. Panamá es uno importador neto de productos estadounidenses.