La alcaldía de la ciudad brasileña de Angra dos Reis impuso ayer una multa de cerca de 4 millones de dólares a la petrolera estatal Petrobras por su responsabilidad en un derrame de crudo ocurrido el lunes frente al litoral brasileño.
Se trata de la primera de las sanciones pecuniarias que puede sufrir la mayor empresa brasileña por el derrame de 16,000 litros de petróleo ocurrido en la Bahía de Ilha Grande, en el litoral sur del estado de Río de Janeiro y un importante polo turístico.
Además de las autoridades municipales de Angra dos Reis, Petrobras también podrá ser multada, dependiendo de la gravedad de los daños provocados por el derrame, por la Agencia Nacional de Petróleo y por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente.
La multa municipal fue impuesta a la empresa Transpetro, la subsidiaria de Petrobras para el área de transporte y propietaria del navío Brotas, de uno de cuyos tanques vertió el combustible.
Pese a que Transpetro afirmó que la mancha dejada por el vertido ya fue controlada y que el derrame no superó los 16,000 litros de petróleo, los técnicos de la secretaría de Medio Ambiente de Angra dos Reis sospechan que el vertido fue mayor debido a que la mancha llegó a afectar una superficie de 10 kilómetros cuadrados.
Según la secretaría, la mancha alcanzó la playa de Mangaratiba, pero está lejos de los principales balnearios de Angra dos Reis y Paratí, las ciudades más turísticas del litoral sur de Río de Janeiro.
En una nota divulgada el martes por la empresa, Petrobras afirmó que el petróleo que era transportado en el barco rumbo al puerto brasileño de Salvador era un crudo "liviano" procedente de Nigeria y de "fácil evaporación".
"Más de 500 profesionales de la empresa y contratados, y 63 embarcaciones de apoyo están involucrados en los trabajos de contención (de la mancha)", según la nota.
Petrobras indicó que desconoce las razones del derrame, pero técnicos ambientales sospechan que la corrosión pudo haber abierto un agujero en uno de los tanques del carguero.
En los últimos tres años, Petrobras ha sido responsable de varios accidentes con daños ambientales que obligaron a la empresa a aumentar sus inversiones en programas de prevención.
La empresa fue sancionada con millonarias multas por su responsabilidad en el derrame de 1.3 millones de litros de petróleo en aguas de la Bahía de Guanabara, frente al puerto de Río de Janeiro, en un accidente ocurrido en enero del 2000.
La empresa también fue responsable del vertido de cuatro millones de litros de crudo sobre un afluentel ogú, en el estado de a de las mayores tragedias ambientales en la historia del país.