El sistema de riego es la solución para cerrar la brecha de los 2 millones de quintales de arroz que se importaron en enero pasado para evitar la escasez, por lo que todos los productores a nivel nacional están a la espera de dichos sistemas, manifestó Héctor Ortega, presidente de la Asociación de Productores de arroz de Tonosí.
Ortega explicó que los arroceros de Tonosí han solicitado al Gobierno Nacional que les instalen un sistema de riego, ya que actualmente no tienen ninguno.
En la siembra que inicia en abril próximo tienen previsto sembrar unas 6 mil hectáreas de arroz, con la participación de alrededor de 130 productores de la región.
El dirigente arrocero añadió que inicialmente las autoridades llevarían a cabo un estudio sobre la factibilidad de dicho sistema en la zona, sin embargo, la idea se descartó y se les presentó la alternativa de crear una represa hidroeléctrica y sistema de riego.
Acotó que el verano es la época más propicia para la instalación de este sistema, ya que el sol está calentando al máximo los suelos, por lo que deben garantizar la cosecha del año 2010.
Por su parte, Víctor Pérez, ministro panameño de Desarrollo Agropecuario (MIDA) explicó que año tras año su despacho ha arrendado el sistema de riego a los productores que trabajan las tierras que le pertenecen a esa institución.
Sin embargo ya están en marcha varios proyectos de esta índole para otras áreas con miras a beneficiar a los productores y proteger sus siembras.
En el pasado Consejo de Gabinete celebrado en Soná, Pérez mencionó que en la entidad se han identificado algunos proyectos que cumplen con el propósito de dotar al país de sistemas de riego.
En esa ocasión Pérez destacó que Panamá necesita de estos proyectos para poder contar con suficientes alimentos y garantizar el abastecimiento.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se ofreció a llevar a cabo estudios con fondos no reembolsables de las áreas más factibles para instalar dichos sistemas.
A fines del año pasado se aprobó la importación de un contingente extraordinario de 2 millones de quintales de arroz de los Estados Unidos y Guayana ante la reducción de la cosecha.