La seguridad alimentaria de los panameños parece estar en riesgo. El propio ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, reconoce las "dificultades" que existen con los granos, especialmente con el arroz.
En los últimos años el número de productores de este rubro ha bajado en un 20%, y tan solo el año pasado se dejaron de sembrar unas 10 mil hectáreas.
Productores consultados dijeron que "la única fórmula" que se le ocurrió al Gobierno para paliar esta situación fue la importación de 500 mil quintales de arroz, procedentes de Guyana y Brasil.
De esta cantidad ya han llegado al país 100 mil quintales que se han vendido bajo la marca "Compita" a 30 centésimos la libra, según fuentes del Instituto de Mercadeo Agropecuario.
La continua importación de arroz, entre otros productos, preocupa a los arroceros y demás productores, quienes no dudan en afirmar que la seguridad alimentaria del país está en riesgo.
No obstante, Salazar negó esta afirmación, alegando que actualmente existe un programa de asistencia técnica para el productor.
"Estamos trayendo 25 mil toneladas de fertilizantes a precio de costo para los productores, por lo que el sector agropecuario del país no se ha descuidado", afirmó.
Héctor Ortega, de la Federación de Productores de Arroz de la República de Panamá (FEDAGPA), aseguró que "los arroceros están dejando la actividad, pues no hay seguridad en este país".
El arroz es el grano más apreciado en Panamá, donde el consumo anual per cápita de arroz blanco se calcula en 154.32 libras, uno de los más altos del mundo.
Respecto a la ayuda gubernamental de venderles fertilizantes a bajo costo, dijo que "ojalá y se haga, pues el problema del Gobierno es que va a paso lento y en el campo las cosas se dan de otra manera".
Por su parte, Luis Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), manifestó que el Gobierno deben tomar medidas internas que conlleven a un mayor apoyo a la producción, "pues de esta manera se estaría garantizando la seguridad alimentaria del país".