LOS EMPRESARIOS de la Zona Libre de Colón (ZLC), están que tiemblan mientras no se defina cual será el trato que el Estado les dará con las reformas fiscales.
De acuerdo con los empresarios de aplicarse la reforma fiscal tal como fue presentada, podría traer como consecuencia una pérdida de 30% de las ganancias que se produce en la ZLC.
La cifra anterior podría significar una reducción de aproximadamente 10 mil empleados, dijo Digna Donado, expresidenta de la Asociación de Usuarios de la ZLC.
"Lo que se quiere evitar es que muchas empresas tengan que comenzar a reducir la planilla o sus operaciones para hacerle frente al Impuesto sobre la Renta o el nuevo impuesto mínimo", dijo Giovani Ferrari, ex presidente del gremio empresarial.
De acuerdo con las estadísticas la ganancia bruta de la ZLC es de 500 millones de dólares.
No obstante, esta no es la ganancia real de la ZLC, dijo Ferrari, ya que existen muchas empresas globales que sólo utilizan Panamá, como punto de logística.
Actualmente en la ZLC trabajan más de 30 mil personas, que alcanzan una planilla de 182 millones de dólares.
Los usuarios explican que no están opuestos a que se realice una reforma fiscal, pero explican que por el tipo de actividad que se realiza en la ZLC no se le debería dar igual tratamiento.
Los empresarios consideran que se puede crear algún tipo de tasa alternativa y que se utilice para beneficio de la provincia de Colón, pero un impuesto sobre la renta los dejaría en desventaja.
Por el momento los empresarios se están reuniendo todos los días con funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas, con el propósito de levantar un propuesta alternativa.
Para el año pasado el movimiento comercial de la ZLC ascendió a 9,000 millones de dólares.
De este monto 4,500 millones correspondieron a importaciones y 5,000 a la actividad de reexportación.
Hoy día el mayor competidor de la zona franca panameña, es la Zona Libre de Miami, sin embargo, el movimiento comercial de ésta sólo alcanza 1,000 millones de dólares.
En tanto sólo los ciudadanos norteamericanos que operan allí tienen que pagar impuestos al Estado.
Sin embargo, cualquier extranjero que se ubique en esa zona comercial queda exento de pagar impuestos al fisco de Estados Unidos.
Impuesto disminuirá las ganancias en un 30%
Para los empresarios el impuesto podría traer como resultado una pérdida de 30% de las operaciones.