Datos
- José Manuel García-Margallo, ministro español de Asuntos Exteriores, destacó que la región iberoamericana generará el 50% del PIB mundial, el 35% del comercio mundial y el 70% de las inversiones directas.
- García-Margallo invitó a los latinoamericanos a que tengan en cuenta esta circunstancia en beneficio de todos.
El X Encuentro Empresarial Iberoamericano, que se realiza en el puerto mexicano de Veracruz, tiene como objetivo el llamamiento a impulsar la productividad de las empresas y el talento a través de “más y mejor educación” en un momento de desaceleración económica.
Ante unos 250 hombres de negocios de América Latina, España, Portugal y Andorra, la secretaria general iberoamericana (Segib), Rebeca Grynspan, destacó la importancia de que la comunidad se empeñe “en una estrategia para el crecimiento y la prosperidad”.
Con el “entorno económico actual, sin duda mucho menos favorable que hace una década”, el objetivo es que esa estrategia “lleve a nuestros países por un camino de más prosperidad, más equidad, más seguridad y sostenibilidad”, apuntó.
La Península Ibérica se está recuperando de una crisis, mientras que América Latina ha entrado en desaceleración, y si bien la región “tiene hoy mejores instrumentos” que en el pasado para enfrentarla, es necesario “seguir con prudencia las políticas macroeconómicas”.
Además de ellas, destacó la importancia de poner en marcha “políticas de desarrollo productivo que permitan el combate a la informalidad, la diversificación productiva y la integración de las empresas iberoamericanas en las cadenas globales de valor”.
Si bien las grandes compañías latinoamericanas se han internacionalizado, “necesitamos integrar a las pequeñas y medianas empresas, que representan el 90% del empleo de la región”, indicó Grynspan.
El objetivo es “crear los empleos de calidad como base del desarrollo incluyente”, dijo la costarricense en su primera cumbre iberoamericana tras ser nombrada en abril pasado titular de la Sebig, en sustitución de Enrique Iglesias.
También “necesitamos más talento, o sea, más y mejor educación y logística para que las empresas puedan cerrar la brecha de productividad que tenemos con los países en desarrollo”, agregó.
“Hemos hecho nuestra tarea macro bien, pero falta ir con mayor profundidad a la tarea microeconómica, necesitamos volver a pensar en la productividad de la empresa” y en incrementar las capacidades de los recursos humanos para poder dar ese salto, insistió.
Por ello, llamó a impulsar un debate entre el sector público y el privado sobre cómo hacer esas políticas de desarrollo productivo, lo que dijo, requiere “paciencia de los actores y confianza en los procesos”.
En su intervención en el encuentro empresarial, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aludió a las citas iberoamericanas de jefes de Estado y de Gobierno, cuya primera edición, en 1991, fue en Guadalajara (México).