Por primera vez en Panamá el gobierno, la empresa privada y el Banco Interamericano de Desarrollo unen esfuerzos para lograr que el país mejore su posición en el índice de pobreza del agua.
Este índice corresponde a un estudio que realiza el Consejo Mundial para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento.
Según una muestra aplicada a 147 países del mundo, resultó que Panamá ocupa la posición 28 de las naciones que hacen mal uso de los recursos hídricos.
Esto ha llevado a los sectores del gobierno-empresa privada y BID a buscar mejores condiciones para que los sectores productivos del país integren las modalidades de la producción más limpia y se contribuya a proteger el ambiente.
Por ejemplo, el sector hotelero y de restaurantes, dos de los sectores productivos más dinámicos en la generación y distribución de riquezas, captación de divisas y generación de empleos participó en el seminario-taller sobre la incidencia de la normativa ambiental en el sector turístico.
En este seminario se hizo especial énfasis en la preservación del recurso hídrico que sin duda generará los niveles de competitividad, ahorro energético y calidad del insumo, además de que impactará al consumidor que apreciará las condiciones ambientales en que se desenvuelve la actividad.
María de Jesús Barbosa, experta internacional en producción más limpia aplicable al sector turismo, manifestó que la opción de la producción más limpia y la prevención de la contaminación se ajusta al principio mundial que consiste en que para ser más competitivo hay que hacer más, con menos recursos.
"Con esto se garantiza que los recursos duren más tiempo asegurando así la subsistencia de la actividad turística", dijo.
En cuanto a las normas panameñas, aseguró que este país goza de una confortable política ambiental y campañas educativas, para tratar de concienciar a la población y los sectores productivos para que juntos trabajen en la eliminación de la contaminación.
En tanto, Alfredo Burgos, coordinador del Centro de Producción Limpia, explicó que con el apoyo del BID se seleccionará en una primera etapa a cuatro hoteles que se incorporarán al programa de asistencia técnica para implementar las medidas de producción más limpia y optar por un certificado de sostenibilidad turística.
Sólo aplicarán los hoteles ubicados en áreas turísticas y que generan menos de 5 millones de dólares anuales. Al final del programa estos hoteles lograrán reducir sus costos de energía y agua, mejorar su gestión ambiental (como disponer de sus desechos), gestión social y contarán con las herramientas para atraer un mayor número de turistas al sector.