El gobierno brasileño incentivará entre los productores del país la siembra de la semilla de soja natural, sin alteraciones genéticas, para atender la demanda que existe en el mercado internacional, informaron fuentes oficiales.
Brasil es el segundo productor de soja del mundo, por detrás de Estados Unidos, pero el 60% de su oferta exportable es transgénica, un factor que puede costar mercados si la demanda del producto no modificado genéticamente se mantiene en aumento, explicó Iván Paghi, coordinador del Programa Soja Libre, presentado por el gobierno.