El Banco de España percibe para los próximos meses "incertidumbres" en Latinoamérica por su "elevada vulnerabilidad fiscal y financiera", aunque la región ha disfrutado al inicio de 2004 de las mejores condiciones económicas de los últimos años, según su boletín económico de marzo publicado ayer.
Por un lado, según el informe, "las dudas" se centran en el mantenimiento o no de "la buena disposición" de los inversores financieros internacionales hacia el área tras las altas rentabilidades acumuladas cuando se da la posibilidad de que en los próximos trimestres los tipos de interés en EU puedan elevarse.
Por otro lado, existe incertidumbre sobre si se recuperará la capacidad de atracción de la inversión extranjera directa tras las turbulencias de los últimos años, como se añade en el boletín.
La reactivación de la actividad económica percibida al final de 2003 situó la tasa de crecimiento interanual ligeramente por debajo del 3% en el cuarto trimestre.
Con ello, el crecimiento de América Latina en todo el año recuperó tasas positivas, del 1.3%, frente al 0.2 de 2002; lo que no impidió, sin embargo, una tercera caída anual consecutiva de la renta per cápita.
Para 2004, el Banco de España prevé que la recuperación en Latinoamérica se consolide, si bien "el retardo" con el que se está materializando la misma en México y, sobre todo, en Brasil suma "una nota de cautela" a las perspectivas económicas generales del área.
En los primeros meses de 2004, Latinoamérica registró poca tensión en los tipos de cambio, con posiciones por cuenta corriente en muchos casos positivas, un acceso a los mercados de capitales exteriores en condiciones favorables y unos diferenciales soberanos en niveles similares a los anteriores a la crisis rusa de 1998.
Durante 2003, en materia de reformas, se percibió cierta reactivación de las mismas en la zona, después de unos años de estancamiento o en algunos casos de "reversiones" en ciertos países, como en Argentina y Venezuela.
La vulnerable situación de las finanzas públicas en el área situó las reformas fiscales en el centro de las iniciativas gubernamentales, con resultados muy diversos.
Así, en Brasil se logró aprobar el proyecto de reforma de la Seguridad Social y de forma incompleta una reforma tributaria, mientras que en Colombia y México los intentos de reforma fiscal se vieron frustrados.