La firma india Jindal Steel & Power aseguró que en un plazo de dos meses reanudará sus operaciones en el yacimiento de hierro boliviano del Mutún, cerca de la frontera con Brasil, informó ayer el periódico La Razón.
La compañía espera que en ese plazo, el Gobierno de Evo Morales entregue las tierras necesarias para reiniciar los trabajos y poder seguir con la inversión prometida, según dijo en una entrevista el gerente de Asuntos Legales de la empresa, Jorge Gallardo.
Este viernes, coincidiendo con la celebración del 185 Aniversario de la Fundación de Bolivia, Morales promulgó una ley para entregar la tierra que necesita la Jindal para continuar con la explotación del Mutún, considerada la segunda mina de hierro de Sudamérica y la séptima del mundo.
El mandatario, tras la firma, subrayó que la empresa, con la que el Estado tiene un contrato de riesgo compartido, ahora “no tiene ninguna razón” para que no garantice o haga sus inversiones en el proyecto.
“Creemos que la entrega no va a tardar mucho, creo que en un mes o dos máximo, las tierras deberían ser saneadas”, declaró.
Jindal se había comprometido a invertir inicialmente 600 millones de dólares en tres años.