Una medida clave de la inflación de Estados Unidos probablemente habría bajado ligeramente en julio, gracias a los precios más bajos del combustible en las estaciones de gasolina, lo que sugeriría que la Reserva Federal puede permitirse ser paciente en las subidas de las tasas de interés.
Los analistas encuestados por Reuters predijeron que el crecimiento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría bajado 0.1% comparado con 0.3% de crecimiento en junio.
Despojado de los volátiles precios de la energía y de los alimentos, el índice subió probablemente en 0.2% desde un alza de 0.1% junio.
Los acelerados precios de los alimentos y la energía de este año, particularmente los costos del petróleo y la gasolina, convencieron a muchos analistas de que la Fed debería controlar la inflación agresivamente.
Pero al estabilizarse los costos de los alimentos y declinar los precios de la gasolina en julio probablemente impusieron un límite al IPC, incluso aunque los costos de la vivienda y de los cuidados médicos impulsaran ligeramente al alza a la tasa estructural.
Pronóstico
"Los costos más bajos de la energía y los costos estables de los alimentos probablemente limitaron el alza del índice de precios.
El presidente de la OPEP, Purnomo Yusgiantoro, insistió en que la inestabilidad en países productores suma una "prima" de riesgo de unos $16 por barril al precio en que debería estar cotizando el crudo.
Fadel Gheit, analista de la firma Oppenheimer, comentó que es probable que el crudo llegue a $50 dólares.