El índice de ventas pendientes de viviendas en julio subió un 5.2%, aunque los datos muestran que el mercado de casas usadas sigue deprimido, informó ayer la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces de EE.UU.
"Los consumidores son racionales y se apuraron a aprovechar el subsidio gubernamental que concluyó en abril", dijo Lawrence Yun, el economista principal del gremio de agentes de bienes raíces.
El Gobierno de EE.UU. había ofrecido un beneficio impositivo de hasta 8,000 dólares para las personas que compraran vivienda por primera vez y firmaran el contrato antes del 30 de abril.
Por ello, los expertos esperaban una disminución de los contratos en los meses posteriores a la espiración del beneficio fiscal, y desde entonces el mercado de viviendas usadas ha permanecido débil.
El índice de ventas pendientes cuenta los contratos firmados, pero que todavía no han llegado a la conclusión con la firma de la compraventa.
En mayo, el índice de ventas pendientes bajó un 29.9% y en junio otro 2.8%, según la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.
El índice en julio se comportó mejor que la bajada del 1% pronosticada por los analistas.