Indígenas pertenecientes al Movimiento 22 de Septiembre (M-22) y miembros de la iglesia Mama Tatda que se mantiene apostado en la entrada del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, en Tolé, decidieron continuar bloqueando la entrada principal de la obra pese a la intervención de las unidades de la Policía Nacional y la tarde de este jueves impidieron la entrada del equipo pesado a la obra.
Clementina Pérez, del M-22 junto con un grupo de indígenas decidieron trasladarse a pocos metros donde se mantiene la garita de la empresa para impedir la entrada del equipo pesado al proyecto, situación que se tornó acalorada por unos minutos ; sin embargo, tras conversaciones sostenidas con unidades de la Policía Nacional se procedió a que dichas maquinarias no ingresarán al proyecto.
“Aquí nos vamos a mantener en la entrada del proyecto, este miércoles algunos trabajadores entraron a la obra, pero a ver las condiciones en que estaba el equipo, no vamos permitir que se continúe trabajando, queremos la cancelación y demolición de Barro Blanco” señaló Pérez.
El contingente de unidades de la Policía Nacional continúa apostados en diferentes puntos como el sector de Viguí, donde un tercer frente ha decidido mantenerse en este lugar, mientras que los miembros del Movimiento 10 de Abril continúan en la entrada del distrito de Tole, donde la tarde de este jueves, los indígenas denunciaron como los uniformados no permitían acampar en la caseta que se mantiene en el sector que este grupo ha decidido habilitar para mantenerse en vigilia.
Mientras tanto, el mayor número de unidades de la Policía Nacional se mantiene apostados en el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, donde la movilización de más de un centenar de unidades ha sido catalogada por los grupos indígenas como una militarización del proyecto y la violación a la mesa del diálogo, donde una de las principales peticiones es el retiro de la policía y no continuar los trabajos del proyecto, los que aseguran han sido violados por la comisión de gobierno.