Indonesia ha recuperado el grado de recomendación de inversión otorgado por las agencias de calificación Moodys y Fitch, 14 años después de la crisis financiera asiática y en medio de una nueva encrucijada de la economía mundial.
Mientras países como España, Italia o Francia ceden terreno en los mercados internacionales, Indonesia avanza con firmeza y los fondos de inversión que buscan rentabilidad vuelven a entrar en el país.
Con el hándicap de la crisis financiera asiática de 1997 y 1998, que redujo los bonos del país a la categoría de “basura”, Indonesia ha necesitado una década y media para volver a ser un destino apetecible para los inversores foráneos.
Sus bonos se encuentran por encima de los de Grecia y Portugal, y más cerca que nunca de los de España, Irlanda y los países del este de Europa.
La inversión extranjera directa en 2011 llegó a los $19,300 millones .