La industria alemana recortó ayer a la mitad su previsión de exportaciones para el conjunto de este año por el enfriamiento económico de los países emergentes, especialmente Brasil y China, y la persistente crisis del euro.
La Federación de la Industria Alemana (BDI) estimó en su nuevo Informe sobre la Economía Exterior que este ejercicio las ventas de bienes y servicios al extranjero aumentarán entre un 1.5% y un 2.0% con respecto a 2012, cuando su último cálculo preveía un 3.5%.
“Teniendo en cuenta el débil primer semestre, las exportaciones este año permanecerán por debajo de las expectativas”, afirmó el director ejecutivo de la BDI, Markus Kerber.
El aumento de las exportaciones alemanas entre enero y junio se quedó en el 0.6% en términos interanuales, pero el sector exterior percibe “señales positivas” y “cuenta con una recuperación paulatina aún en este año”, indicó Kerber.