La industria de la construcción ha perdido paulatinamente el vigor de años anteriores, después que concluyeron grandes proyectos viales como el Corredor Sur y el Corredor Norte y se llegó al techo de las compras de apartamentos para la clase media.
Algunos megaproyectos privados se desarrollan lentamente, mientras que otros parecen haberse suspendido indefinidamente por las bajas ventas previas de oficinas sobre planos.
Existen otras situaciones de ritmo lento de desarrollo, como el proyecto del Centro Comercial de Punta Pacífica, que desde hace un año debió iniciarse su construcción, y aún se encuentra en la etapa de movimiento de tierra y en la colocación de ciertas columnas, lo que significa que aún se encuentran en una etapa inicial, de acuerdo a sus planes iniciales.
Otro caso fue el de la construcción de la Torre Generali que anunció una inversión de 50 millones de dólares para levantar el edificio más alto de la capital desde cuya cima podía admirarse el océano pacífico y el océano atlántico. Sin embargo, sus proyecciones tropezaron con la barrera de la recesión que debilita el estímulo en inversiones inmobiliarias o que acusan el impacto de obras gemelas como el edificio inteligente de la calle 50 que, al parecer, satisficieron las necesidades de empresas privadas en trasladarse a edificaciones de tecnología de punta.
Los bancos necesitaban como garantía la venta de las oficinas para financiar el proyecto, pero la torre que tendría 318 metros de altura no pudo conseguir a los inquilinos que necesitaba.
Otro de los proyectos, que los rumores callejeros y en el círculo de la construcción ponían en cuerda floja, era la segunda etapa del Centro Comercial de Albrook, pero esto fue desmentido tajantemente por el presidente de la inmobiliaria Grupo Los Pueblos, Alfredo Mayor Alemán.
El empresario explicó que su grupo se dedica en la actualidad a la construcción del gigantesco centro comercial y algunos proyectos de vivienda. " Yo sé que en la calle se corren comentarios de que, por supuesto, con la desaceleración de la economía, algunos proyectos van y otros no, y otros se han paralizado, pero en el caso del centro comercial de Albrook, en ningún momento nos hemos detenido, nosotros vamos al ritmo de la economía para no desfasarnos", dijo Alemán.
Reconoce que la construcción es más lenta de lo normal, pero jamás se ha paralizado. Destacó que esta construcción es algo más que un centro comercial. Lo califica como un desarrollo de largo alcance y variado mercado, ubicado en un área de 46 hectáreas donde planificadamente se construyó la Terminal de Albrook, que ocupa ahora sólo 8 hectáreas.
El proyecto del Centro Comercial abarca otras instalaciones, como una torre de oficinas, servicios generales, dos hoteles pequeños, un gran centro de espectáculos o arena.
Estas instalaciones arriba mencionadas están en la etapa final de planos. En tanto, se espera, según Alemán, que dentro de 11 meses se entregue la primera etapa del centro comercial. Los promotores aseguran que cuentan con el apoyo de la banca local y de los clientes, teniendo el 50% de los locales entre vendidos y alquilados.
En estos momentos hay algunas tiendas que han querido adelantar sus construcciones como es el caso del Super 99 que abrirá sus puertas el mes de noviembre. La inversión global, en sus distintas áreas, incluyendo el Terminal, suma los 200 millones de dólares. Un 40% de este dinero ya está invertido.
Hace poco tiempo apareció una señal de optimismo en la industria de la construcción al presentarse el proyecto Multicentro, conjunto arquitectónico emplazado en los terrenos del colegio San Agustín entre Marbella y la avenida Balboa donde se levantarán centros comerciales, hoteles cinco estrellas, edificios de apartamentos y otras modalidades y servicios. La inversión corre a cargo de empresarios de Colombia, promotores en su país de centros comerciales que fueron pioneros en su estilo en América del Sur. Se activará de esa manera una fuente de empleo de envergadura para los trabajadores de la industria de la construcción y los que laboran en los sectores conexos.
El director ejecutivo de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Eduardo Rodríguez, dijo que cuando se paralizan o atrasan las inversiones privadas, definitivamente se restan opciones de trabajo a las empresas contratistas. " La industria de la construcción tiene la particularidad de expandir sus beneficios al sector de seguros, banca y comercio entre otros, y cuando se contrae definitivamente los otros sectores se afectan.