Prueba de esta debilidad- dice el informe- es el poco estímulo de la economía para satisfacer las necesidades de la población y generar inversiones internas y extranjeras.
“Los primeros 5 meses del 2002 muestran un escuálido crecimiento de 0.1%”, así lo señalan los cálculos oficiales del IMAE, estudio realizado por la Contraloría General de la República.
Sin embargo, el Ministerio de Economía y Finanzas es más optimista que las anteriores proyecciones presentadas por gremios y organismos internacionales, que sostienen que el crecimiento de la economía nacional oscilará entre 1% y 1.5%
En materia de la ejecución presupuestaria y disciplina fiscal, el informe sugiere que los objetivos prioritarios deben redundar en el uso racional de los ingresos que se recauden, sobre todo si el Gobierno aspira a reducir sus gastos.
Al mes de mayo los informes de recaudación señalan que las arcas nacionales han dejado de percibir unos 67 millones de dólares entre Ingresos Corrientes y de Capital.
Reconociendo la merma en las recaudaciones de ingresos, el déficit fiscal estimado por el SIP puede alcanzar un 3.5% del PIB, al final del año.
Por otro lado, las evaluaciones del informe destacan el descenso en las exportaciones totales por 40 millones.
“El hecho de que el Estado haya dejado de percibir divisas por unos 40 millones millones es reflejo de la grave contracción económica que aqueja el mercado internacional y que ofrece precios más bajos” dice la evaluación económica.
Pero precisa que en “términos de volumen físico” las Exportaciones de Panamá han crecido en un medio (0.5%) respecto al año pasado, y los Rubros No Tradicionales, excluyendo al melón y la sandía, han tenido una aceptación mayor en el mercado externo, provocando un repunte en el sector agro.
Pero para otros sectores como la industria siguen los reveses al anunciarse el cierre de dos empresas de gran trayectoria como lo son la Van Heussen (confección de ropa) de capital nacional y Productos Kraft (alimentos) que traslada su producción a Venezuela.
Finalmente el informe sugiere que las cifras de algunos indicadores comienzan a revertir la tendencia negativa de hace unos meses, sin embargo, no muestran la suficiente fuerza para generar impactos sustanciales en el PIB.
“Se requieren cambios integrales en la estructura económica para que los esfuerzos productivos superen los requerimientos de la población y se inicie un proceso hacia el crecimiento económico sostenido, concluye el informe.
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