Las ocho empresas que el viernes inauguraron el nuevo índice para Pymes del mercado de valores de Shenzhen obtuvieron grandes e inesperados beneficios en su primer día de cotización, informó ayer, la prensa local.
El crecimiento medio del 110% en una sola jornada llamó la atención de los analistas chinos, quienes tacharon a los inversores de "totalmente irracionales", según el rotativo oficial "China Daily".
Las ocho pequeñas y medianas empresas, casi todas del sector tecnológico, lograron precios imprevistos al iniciarse la jornada y los mantuvieron durante casi todo el día, en contraste con el deprimido mercado de valores nacional, que registra estas semanas algunos de sus peores resultados en muchos meses.
Analistas nacionales consideran, sin embargo, que el buen comportamiento del segundo índice de Shenzhen (llamado el "Nasdaq chino") es temporal y los precios de las acciones "pronto volverán a la tierra", por carecer de apoyo sólido entre los inversores.
Según Huang Kaijun, analista de "China Eagle Securities", "las sobrevaloradas acciones no pueden atraer inversores institucionales, pero sí el capital de los pequeños inversores individuales.
Creemos que los precios bajarán gradualmente durante la próxima semana a un nivel más razonable".
Gran parte de los inversores privados chinos consideran la bolsa como un juego de apuestas, en el que entran con vistas a beneficios rápidos, lo que quedó demostrado durante la primera jornada del nuevo índice en Shenzhen, cuando el 70% de compradores vendieron sus acciones el mismo día.
El "Nasdaq chino" fue inaugurado oficialmente el 27 de mayo, pero no comenzó a cotizar hasta el viernes pasado, y aunque en un principio opera dentro del mercado de valores de Shenzhen, en el futuro podría constituirse en un segundo mercado totalmente independiente, según fuentes de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores.
Los dos principales mercados de valores chinos, en Shenzhen y Shanghai, están divididos en acciones de tipo A y B pero los ciudadanos extranjeros no pueden invertir en todas ellas, aunque cada vez más firmas chinas salen a cotizar a la bolsa de Hong Kong o Estados Unidos.