La inflación en España volvió a bajar en agosto por cuarto mes consecutivo y el Índice de Precios al Consumo (IPC) descendió una décima respecto a julio, con lo que la tasa interanual se situó en el 3%, a niveles de diciembre de 2010.
El retroceso del IPC del mes pasado se debió sobre todo según loa analistas a la caída de los precios de los medicamentos y otros productos farmacéuticos, que bajaron el 1.2%, cinco décimas respecto a julio, así como al descenso de los precios del vestido y calzado, que lo hicieron el 0.2%, entre otras.