La inflación india se situó en el 11,05% en la semana que terminó el 7 de junio, lo que supone un brusco aumento respecto al 8,75% de la semana anterior y la tasa más alta registrada en los últimos trece años.
El salto de esta tasa -que se mide semanalmente- se debió al aumento de los precios del petróleo y del gas de cocina, según informó la agencia india IANS. El Gobierno indio había anunciado el pasado 4 de junio una subida de los precios de la gasolina.