Economía

Información corporativa


DENTRO de la planificación y ejecución de nuestro negocio nos tocará trabajar en aspectos que quizás no son del agrado de muchos empresarios.
Nos referimos a la información corporativa o la utilización de los libros corporativos.
Si usted optó por formar una sociedad anónima para su empresa, deberá trabajar mano a mano con su abogado para cumplir con todos los requisitos necesarios para la formación de su entidad.
Deberá sacar las licencias requeridas, emitir todas las actas y certificados necesarios entre otros.
Muchos nos acostumbramos a que este paso, una vez superado, queda en el olvido. No lo hacemos de mala fe, sino más bien quedamos inmersos en las operaciones diarias de trabajo, lograr nuevos clientes y básicamente mantener el negocio andando.
Los años pasan y esos libros corporativos empiezan a tornarse de color amarillo y recolectan bastante polvo en las bodegas de la empresa.
Ahora cinco años después, cuando nuestra empresa está surgiendo, las ventas vuelan por los aires y nos llega un potencial comprador a la puerta.
¿Cuál es uno de sus requerimientos más importantes? Pues ver que toda la documentación corporativa esté al día.
Dios mío! ¿Dónde fue que puse esos archivos? Luego de tomarnos dos días en ardua búsqueda encontramos una carpeta marcada con libros corporativos, la cual no hemos abierto en mucho tiempo.
Al estudiar su contenido nos damos cuenta que las acciones de la empresa nunca fueron emitidas, las actas anuales de reunión de junta directiva nunca se hicieron, no se inscribieron los cambios a la junta directiva, no se cambió el capital social de la empresa en su debido momento y así nos vamos, no es la mejor de las situaciones.
El mensaje que quisiéramos transmitir en esta entrega es que aunque esta situación se presenta comúnmente, definitivamente no es la más acertada.
Los compradores, banqueros, inversionistas y hasta los empresarios se están tornando mas sofisticados y exigentes en cuanto a la documentación corporativa se refiere.
Y no es que esto es importante solo al momento de vender, sino que en muchas otras instancias, como por ejemplo, al momento de pedir un préstamo bancario o al momento de buscar fondos de riesgo a través de un socio capitalista nuevo.
Vale la pena que dentro de su plan de negocios usted siempre haga espacio para revisar y mantener sus libros corporativos al día.
Este proceso no es tan difícil si tiene un abogado que le ayude, sin embargo, usted debe tomar la iniciativa y debe aceptar que le costará algo de dinero.
Se dará cuenta que es una inversión bien gastada y le ahorrará dolores de cabeza en momentos críticos.
(jrporras@cableonda.net)


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213345
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América