China comenzó este fin de semana las obras de ampliación de la línea de ferrocarril Qinghai-Tíbet, la más alta del planeta y la única que llega al "Techo del Mundo", con el fin de extender su recorrido a la segunda ciudad tibetana, Shigatse, próxima a las faldas del monte Everest.
La nueva extensión de la línea, entre la capital regional y Shigatse, tendrá 253 kilómetros y atravesará además el cañón del río Brahmaputra, uno de los más profundos del mundo, dijo la agencia oficial Xinhua.
Las obras tardarán cuatro años en completarse, y en ellas se invertirán unos 1.950 millones de dólares.
Mientras Lhasa fue tradicionalmente la sede del Dalai Lama, líder espiritual y político, Shigatse es la residencia del Panchen Lama, "número dos" de la religión tibetana.