Buteflika hizo constar que la energía permanece "en el mismo corazón de todo proceso de desarrollo", añadiendo que a ello aspiran de manera legítima los pueblos africanos y latinoamericanos.
"Pero, subrayó, nuestra cooperación actual está por debajo de lo que desearíamos y de nuestras propias potencialidades socavadas por las reglas de un comercio mundial que quisiéramos ver más justas y equitables".
El presidente argelino apuntó, en ese sentido, al nivel "insuficiente" de las inversiones directas y de la ayuda al desarrollo por parte de los países industrializados, como factores que penalizan el despegue de Africa y América del Sur en el terreno energético. La reunión de Argel está patrocinada por la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (CNUCED), y agrupa a representantes de 53 países, de los que 30 figuran a nivel ministerial.
A su juicio, es buena la idea del presidente de la institución, Luis Alberto Moreno, de extender su actividad financiera al sector privado, pero siempre que lo haga teniendo en cuenta las prioridades de los respectivos países.
"Debería hacerlo en aquellas áreas que aparecen como prioritarias para los países (como las infraestructuras o la innovación).
En Centroamérica el 60% de la población vive en pobreza y un 40% en extrema pobreza. A pesar de esto, organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional señalan que la región mantiene un alto potencial de desarrollo.
Según los expertos el objetivo es construir sistemas financieros que sean capaces de llegar a quienes lo necesitan.