El sector privado y el Gobierno han iniciado el proceso de consultas con los sectores involucrados en las negociaciones que se desarrollan entre Panamá y Colombia para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) .
El proceso tiene el objetivo de que las autoridades negociadoras panameñas conozcan la postura de los empresarios con miras al intercambio comercial.
La cuarta ronda de las negociaciones entre ambos países se llevará a cabo del 13 al 17 de septiembre en Bogotá.
Las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) tienen programadas 25 reuniones con líderes de sectores como el textil, pinturas, baterías, vidrio, detergentes y jabones, cemento, metalurgia, plásticos, tabacaleras, aceites, embutidos, cervezas, galletas, pastas, bebidas y jugos, harinero, maíz, papas, cebolla, cárnico, porcino, avícola y lácteo.
Roberto Henríquez, ministro de Comercio, asegura que deben recoger de forma balanceada los intereses comerciales tanto ofensivos como defensivos de Panamá.
“Los TLCs son herramientas para propiciar el crecimiento comercial de los sectores productivos y hacer más atractivo al país para los capitales de inversión” dijo.
Juan Francisco Kiener, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, añadió que en lo que van de las negociaciones aún no se ha llegado a las exclusiones de productos.
“Hemos visto que Colombia ha introducido temas que, supuestamente, se habían resuelto ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que han mantenido una postura que no es cónsona con los deseos de los panameños en esas negociaciones” apuntó.
Virgilio Saldaña, presidente de los productores de Tierras Altas, considera que Panamá debe ser cuidadoso con el sector agrícola ya que no ven mucho que ganar frente al sector agropecuario de Colombia.