El ministro japonés de Finanzas, Jun Azumi, afirmó ayer que durante esta semana comenzará una ronda de consultas con otros países para determinar los detalles de una eventual contribución al Fondo Monetario Internacional.
En esas conversaciones, entre las que Azumi incluyó también a China, Japón espera determinar las condiciones y la forma en la que se pueden incrementar los fondos del organismo, para ayudar a prevenir el efecto negativo de la crisis de deuda en la eurozona en las economías globales, informó la agencia local Kyodo. Según Azumi, también espera mantener reuniones de trabajo con EE.UU. o Alemania en la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20.