Costa Rica y China iniciaron ayer la negociación de un tratado de libre comercio (TLC), el primero del gigante asiático en Centroamérica, donde San José es el único aliado político de Pekín.
Con esta negociación, Costa Rica busca sacar ventaja comercial de su reciente relación política con China, después de romper en junio de 2007 sus lazos de 40 años con Taiwán.
En esta ronda, la primera de seis previstas, los equipos de cada país se concentrarán en el análisis de los aspectos normativos del tratado, mientras que el detalle de las listas de acceso a mercados y procedimientos de desgravación se empezarán a discutir en la segunda ronda, explicó ayer en rueda de prensa el ministro costarricense de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz.
El jefe negociador de Costa Rica, Fernando Ocampo, explicó que el objetivo de esta primera ronda "es establecer un plan de ruta" para los otros próximos seis encuentros.
"Tendremos un intercambio conceptual de cómo vemos la negociación en cada una de las áreas, haremos un repaso por cada tema y plantearemos los objetivos en cada área, para con base a eso trabajar en un plan de ruta para avanzar en el proceso", manifestó. Ocampo subrayó que los tres objetivos generales de Costa Rica son "mejorar las condiciones actuales de acceso al mercado chino, establecer mecanismos para atender las sensibilidades de los sectores productivos y definir un marco general.