Con la aprobación de los sindicatos a la venta de Alitalia a un consorcio de empresarios italianos, se abre el camino para la desaparición de la vieja aerolínea y renacerá de sus cenizas una nueva compañía aérea más pequeña y modesta, pero completamente saneada.
La operación de salvamento de la maltrecha Alitalia fue denominada "Plan Fénix", porque prácticamente prevé la desaparición de la vieja aerolínea y la creación de una nueva compañía aérea partiendo de los sectores rentables y los activos.
Mientras que la parte restante, que se hará cargo de las deudas y de los sectores deficitarios y del personal que será despedido, seguirá bajo administración extraordinaria y seguirá pesando sobre las cuentas del Estado. Según Corrado Passera, consejero delegado del Banco Intesa San Paolo, uno de los socios de la nueva Alitalia y autor del plan Fenix, la nueva aerolínea podrá empezar a operar desde el 1 de noviembre, Passera aseguró que la compañía, que acumula un endeudamiento de 1.164 millones de euros, comenzará a obtener beneficios en el ejercicio de 2011.