Aunque no se concretó, la amenaza de los molineros de no comprar la producción nacional de arroz a partir del pasado viernes surgió efecto.
La supuesta medida a tomar obligó a las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario a llamar a molineros y arroceros a una reunión "urgente", en donde se decidió enviar una carta al Ministerio de Comercio e Industrias para buscar un "relajamiento" de las Normas COPANIC, que rigen la calidad de este producto.
Este fue el tema central de la reunión, pues nada se habló del alto costo que alcanza la libra del grano básico en la alimentación de los panameños.
A las 8 de la mañana del viernes los molineros propiciaron una reunión con los miembros de la Asociación de Productores de Arroz de la provincia de Chiriquí.
En ese encuentro, según se conoció, ambos grupos hablaron de las ventajas que representa el estar unidos, pues se trata de enfrentar un tema común: las normas COPANIC.
Un asistente a la reunión, que pidió la reserva de su nombre, calificó la reunión de "cordial", aduciendo que "nos unimos por una causa común".
Una vez sellado el "pacto arrocero", ambos grupos acudieron a la reunión que a las 2 de la tarde había propiciado el Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
Ya estando claros en la posición que asumirían, plantearon la necesidad de revisar y cambiar las referidas normas, aduciendo que son tan estrictas, que incluso arroces procedentes de EE.UU. no cumplen con las mismas.
En tanto, el tema del precio al consumidor, brilló por su ausencia.
Esa excesiva informalidad está levantando muchas cejas y es por ello que compañías, aseguradoras, bancos, agencias de viaje, se han opuesto a ciertos códigos de vestuario, prohibiendo prendas como tops, con la barriga afuera, sandalias, vestidos de tiritas, minis, y telas licras.
En los casos más extremos, las empresas y algunas entidades de gobierno han optado por obligar a sus empleados a utilizar uniformes.
Puede ser que las chicas estén copiando las telenovelas estadounidenses como CSI. Smallville, Montecito, Law & Order y 24. En donde las profesionales visten con prendas diferentes a las que en realidad se utilizan en una corte, oficina y estación policial. "Copiamos modelos de otras latitudes, inclusive ropas, que ni siquiera van con este clima" agrega Coley.
Al final recuerda que hay una indumentaria para cada ocasión y vestirte apropiadamente no quiere decir, que no te verás sensual, ni que pierdes tu estilo personal.
Pero si quieres darte cuenta que en tu trabajo te valoran más por tu sacrificio y esfuerzo, guarda todo el ajuar de la "Femme Nikita" para la disco y aprende a ser más responsable contigo misma.
Nosotros fuimos a la calle y preguntamos cómo consideraban la vestimenta de los empleados en oficinas y de las 200 personas sondeadas más de la mitad consideró que aún prevalecen los escotes y las minis ya que ahora también está de moda los implantes de seno "y nadie paga 3 mil dólares para no mostrarlos", dice Cristina Solís una joven cajera de banco. Nuestro sondeo reveló que esta tendencia se da más en jóvenes entre 17 y 30 la mayoría mujeres.