El presidente de Bolivia, Evo Morales, informó de que la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) de su país y la petrolera venezolana PDVSA invirtieron $80 millones para instalar una planta termoeléctrica en este país.
Morales habló del asunto en la región de Cochabamba, donde hizo una inspección de turbinas importadas para montar la planta que funcionará en la localidad central cochabambina de Entre Ríos.
Para encarar el proyecto se conformó la empresa Ende-Andina, en la que PDVSA tiene 60% y ENDE 40%, que se ha planteado como meta producir cien megavatios, que es poco menos del 10% de la producción actual de energía eléctrica en Bolivia.