La Unión Europea (UE), en especial la zona euro, precisa alcanzar “ambiciosos” acuerdos que aseguren la estabilidad económica y mantengan una saludable “integración financiera”, dijo ayer José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE).
En una conferencia organizada por el Instituto de Asuntos Europeos e Internacionales de Dublín, González-Páramo defendió los beneficios, “sobre todo para Europa”, que aporta un sistema global de “integración financiera”, clave para “desarrollar todo su potencial económico al incrementar la competitividad y expansión de los mercados”.
Arguyó que el devastador efecto que ha tenido “un segmento relativamente pequeño del mercado financiero internacional”, como el de las hipotecas “sub-prime” en Estados Unidos, ha llevado a “algunos a pensar que la integración financiera global ha ido demasiado lejos y que, por tanto, estaríamos mejor bajo una autarquía financiera”.
“Para aquellos Estados miembros que han ido más lejos adoptando el euro como moneda común, existen beneficios adicionales en términos de transparencia de precios.