La profunda crisis económica que aqueja a Venezuela y Cuba hace inviables los términos en que se desarrolla actualmente el intercambio comercial entre ambos países, afirmaron ayer algunos expertos reunidos en Miami, quienes analizaron el tema.
“No se trata de una relación comercial verdadera, normal, sino política”, aunque "extremadamente positiva para Cuba”, señaló Jorge Piñón, analista del Centro de Política Hemisférica de la Universidad de Miami (UM).
Piñón apuntó que el “intercambio de petróleo por servicios” que contemplan los acuerdos comerciales bilaterales resulta salvador para la isla caribeña, que evita de esta forma “pagar en efectivo” buena parte de la factura contraída con Venezuela.
El experto explicó en la XX reunión anual de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana que, de los 93,000 barriles de petróleo diarios que recibe Cuba de Venezuela, la isla paga parte del envío con servicios (médicos y de asesoramiento) y parte a largo plazo, es decir, a 25 años con un interés del 1%.
El ex presidente de Amoco Oil para América Latina estimó, pese a la dificultad que entraña contar con datos fiables, por la falta de transparencia del Gobierno cubano, que la deuda acumulada de la nación caribeña respecto de Venezuela alcanza los 5,000 millones de dólares.