La banca de Latinoamérica está cada vez más interesada en el jugoso mercado de las remesas y evalúa nuevos servicios para captar una mayor tajada de los 50, 000 millones de dólares que son transferidos anualmente a la región.
Juan Antonio Niño, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), dijo que algunas instituciones financieras están "buscando darle a las remesas familiares usos distintos a lo que es únicamente el consumo y la subsistencia".
Uno de los primeros objetivos es intentar reducir al mínimo los costos de las transferencias, realizar un envío más rápido y directo a los destinatarios y luego diseñar productos bancarios "productivos".
Los latinoamericanos enviaron remesas a sus países por más de 45,000 millones de dólares en 2004.