Panamá enfrenta un gran desafío que consiste en alcanzar antes del 2015 los Objetivos del Milenio planteados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y para los expertos, este es el momento de trabajar para lograrlos, aunque se necesita superar algunos obstáculos.
Según el Plan Estratégico Quinquenal del Gobierno de Ricardo Martinelli, es posible que Panamá consiga, con la ejecución de una inversión de cientos de millones de dólares, esa meta que se comprometió a lograr junto a 192 países.
Ante el escenario actual, las fuentes consultadas expresaron que el momento es preciso para hacer estas inversiones, pero es importante hacerlo de una forma efectiva porque el país entra a una carrera contrarreloj ante la ONU.
La situación plantea un reto de buena gestión administrativa del Gobierno dirigida a varios sectores para que se puedan cumplir los objetivos (Ver nota Directrices Mundiales).
Algunos objetivos ya cuentan con un plan detallado de inversión a realizarse en los próximos cuatro años, como lo es el mejoramiento del sector salud, una ampliación del acceso al agua potable y la reducción de la pobreza extrema; sin embargo, la equidad de género queda fuera.
La comida por delante.Entre los Objetivos del Milenio está la erradicación del hambre. En este sentido el plan de gobierno se plantea invertir en la erradicación de la desnutrición, en especial de la infancia y de las mujeres embarazadas, $125.5 millones distribuidos en este quinquenio.
Dentro de la inversión se incluye mejorar la atención nutricional a los niños menores de cinco años en la comarca Nögbe Buglé, además de la inversión de $16 millones en los programas de merienda escolar en todo el país.
Sumado a esto, el hambre en los más necesitados debe ser paliada igualmente, por la Secretaria Nacional para el Plan Alimentario Nutricional que debe ejecutar una inversión de $20 millones anuales hasta el 2015, en este tema.
Esta estrategia dirigida a erradicar el hambre es apoyada por Raúl Moreira, presidente del Colegio de Economistas, que considera que invertir en este tema y otros sociales es siempre atinada.
“Hemos bajado nuestro índice de crecimiento como país en comparación con otros años, pero aún es mayor que otras naciones, y sí podemos destinar recursos a estos temas”, destacó Moreira.
Otros de los sectores a los que le meterá el hombro el plan de gobierno de Martinelli es la erradicación de la pobreza, un asunto que a concepto de Moreira y otros consultados, debe ser, más que un “eslogan”, una política de Estado.
Bajando la pobreza.El sociólogo Raúl Leis explicó que la pobreza está inserta en el tema de la exclusión social porque una persona pobre es alguien excluido y sugiere que las estrategias para atacarla se deben dirigir universalmente para toda la gente.
“Hay pobreza tanto en las áreas indígenas como en la ciudad, se debe promover el acceso a las tierras y a la educación, sobre todo para todas las personas, se deben ligar las inversiones a esto”, detalló Leis.
Las cifras apoyan la postura del sociólogo, ya que los índices de pobreza son visibles en todos los sectores (Ver gráfica), a pesar de que, en términos generales ha bajado, ya que en el 2008 se registraron 1,090,000 personas pobres en Panamá (que viven con menos de 3.13 dólares al día) en comparación con el 2003 que había 1,128,000.
Esta reducción se dio según el Gobierno por la inversión estatal realizada en otras administraciones, una política social que debe seguir para acercarse más a los Objetivos del Milenio, por lo que en el tema de la pobreza continuará con la Red de Oportunidades con $283 millones para este quinquenio.
Aunado a estas inversiones, el Gobierno promete mejorar el acceso al agua potable, que para el 2015 debe alcanzar un 90% de cobertura a nivel nacional, y un 76% del país debe tener acceso al alcantarillado. Esto, con una inversión de $530 millones, lo que garantizaría una mejor salud y aproximarse a alcanzar otros objetivos del milenio.