La inversión en activos fijos en las áreas urbanas creció, entre enero y octubre, un 26,9% hasta los $1,2 billones, a pesar de las medidas aplicadas por el gobierno chino para reducir los riesgos de crisis si EE.UU. reduce sus importaciones.
Según los datos desvelados el viernes por el Buró Nacional de Estadísticas, la mayor parte de esta inversión se destinó a la industria terciaria, con $662.000 millones, lo que supone un incremento del 24,7%.
La inversión en activos fijos hasta octubre de la mayor economía emergente del planeta supera la de otros gigantes como Rusia, Brasil o India.
El sector secundario chino registró un aumento del 29,6% de inversión hasta octubre, con 527.000 millones de dólares; y el primario un 39,9% hasta los 14.500 millones.
La inversión en la industria de los metales no ferrosos se disparó en un 33% en los 10 primeros meses del año, y la inversión en minerales no metálicos en un 54%.
El sector de la construcción, uno de los que sufre mayor exceso de inversión, registró 191.086 nuevos proyectos en los nueve primeros meses del año, con una inversión prevista de $901.351 millones, lo que supone un 26,5% de incremento.
Sólo en Pekín, futura sede olímpica en 2008, el valor de los proyectos, que incluyen carreteras, líneas de metro y ampliación del aeropuerto, es de $65.000 millones.