China continúa siendo uno de los países más atractivos para la inversión extranjera, que en los dos primeros meses de este año aumentó un 13, 04% con respecto al mismo periodo del año anterior, informó el Ministerio Chino de Comercio en su página web.
En enero y febrero China recibió 9.700 millones de dólares (7.300 millones de euros) de inversión extranjera directa, continuando la tendencia ascendente de finales de 2006 y mostrando una clara recuperación desde los descensos de crecimiento registrados a mitad del pasado año.
Los analistas, no obstante, temen que el crecimiento se ralentice a partir de los próximos meses, a medida que se acerca una reforma fiscal que obligará a pagar el mismo porcentaje de impuestos a compañías extranjeras y nacionales (antes las foráneas estaban claramente favorecidas, para promover la inversión exterior).
El borrador de la nueva ley, cuya entrada en vigor se espera para el 1 de enero de 2008, establece que todas las empresas pagarán impuestos equivalentes a un 25% de sus beneficios.