Un éxodo de capital colombiano a Miami y Panamá, se ha acelerado en las últimas semanas como consecuencia de los ataques sangrientos de la guerrilla a Bogotá. Las inversiones a Panamá se canalizan principalmente al sector hotelero. Muestra de ello es la compra del Hotel Contadora por la empresa Contadora Resort Inc., S.A. de capital colombiano a cuya cabeza se encuentra el hombre de negocios Jaime Arango, presidente de la líneas aéreas Avianca y Sam.
El director general de Contadora Resort, señor Orlando Chaparro González, está al frente de un grupo de técnicos en administración hotelera para modernizar los servicios de Contadora. Por los contactos internacionales del grupo colombiano, llegarán a partir de octubre grandes contingentes de turistas europeos a Contadora que se embarcarán en Amsterdam, Holanda.
La nueva administración colombiana de Contadora planifica la superación de problemas de logística de transporte que presentan las líneas aéreas domésticas que vuelan a la isla y que frecuentemente no tienen cupos para atender a los grupos de turistas extranjeros, sobre todo europeos, que llegan en vuelos Charter al Aeropuerto de Tocumen.
Otro de los problemas es el de transportar a los grupos de turistas de Tocumen al Aeropuerto Marcos A. Gelabert, en medio del intenso tráfico cotidiano. Una de las fórmulas que estudia la empresa es la de vuelos directos de Tocumen a Contadora, fórmula que abreviaría tiempo y eliminaría el estrés del transporte vía Tumba Muerto.
Por otro lado, se comenta que el Hotel El Panamá, que tiene accionistas colombianos, podría pasar al control total de empresas oriundas de ese país, dentro del contexto de la fuga de capitales en búsqueda de países seguros desde el punto de vista del terrorismo y confiables desde el punto de vista financiero.
Se comenta asimismo que la presencia de Radio Caracol
en Panamá con socios panameños confirma la tendencia de inversión que podría ampliarse a la banca, industria, comercio, agricultura, floricultura, áreas revertidas y otras áreas financieras y productivas.
En su columna de El Nuevo Heraldo de Miami, el periodista Andrés Oppenheimer confirma que funcionarios norteamericanos están cada vez más preocupados por las proporciones del éxodo masivo de colombianos a Miami (1.200 familias han llegado desde abril y la colonia colombiana llega a 200 mil personas y sigue aumentando), Nueva York y California. El éxodo se amplía a Canadá, España y Venezuela. El año pasado, según el citado periodista argentino, 308 mil colombianos abandonaron sus hogares por la guerra y el número de desplazados internos asciende a 835 mil, de acuerdo a la Oficina del Defensor del Pueblo.
Los empresarios colombianos pidieron al gobierno de Andrés Pastrana que utilice "mano dura" contra la guerrilla y fortalezca las fuerzas armadas, en una reunión en la que participaron cerca de 400 presidentes de compañías con representantes gubernamentales en Cartagena, a fines de la semana pasada. Presentaron los empresarios un memorial en el que plantean un paquete de medidas para sacar al país de la crisis que sufre actualmente. Entre las medidas están la privatización de la recaudación de impuestos y la búsqueda de solución al desequilibrio fiscal.
Por otro lado, el FMI ofreció ayuda a Colombia para "blindar" su economía desgarrada, pero, al mismo tiempo, recomendó avanzar en reformas estructurales. Michel Camdessus, director gerente del FMI, dijo que Colombia deberá emprender reformas de vasto alcance, tales como el fortalecimiento de los sistemas de pensiones, el mejoramiento de la eficiencia en los programas de descentralización fiscal, así como la ampliación de la base tributaria y la recaudación de impuestos. Asimismo sugirió agilizar el saneamiento del sistema financiero, remecido por grandes pérdidas que llegaron en mayo a la histórica cifra de B/.429 millones.
El Ministro de Hacienda de Colombia Juan Camilo Restrepo calculó que, de acuerdo a cálculos del Banco Central, el crédito del FMI sería por US$ 3 mil millones.
La fuga de capital colombiano aún no se ha cuantificado oficialmente, pero se presume que el éxodo es, principalmente de particulares y empresas privadas, aunque buena parte de éstas tienen inversiones en el exterior, como el grupo Santodomingo.
Es dentro de un virtual pánico financiero que el capital colombiano elige países hospitalarios que están, además, a la mano, como Panamá. Sin embargo, como sucede con las compañías de vuelos domésticos, todavía no estamos preparados para recibirlos satisfactoriamente.