Desde hace siete años, torrentes de dinero han inundado al sector de la salud en el país, mientras la red hospitalaria pública se ve morir y se hace inalcanzable garantizarle la salud a los 42 millones de colombianos.
Las actividades relacionadas con la salud (administración, intermediación, seguros, servicios médicos y hospitalarios, aportes, medicamentos y exámenes, entre otras) mueven más de 15 billones de pesos anuales. Ese volumen de recursos representa alrededor de 8,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Para decirlo de una vez, el gran peso lo están soportando las familias, que aportaron el 47,8 por ciento de la billonaria cifra.