Inversores que participaron en la privatización parcialmente de las empresas públicas a mediados de los 90 manifestaron ayer su preocupación por un proyecto de ley impulsado por el gobierno que pone límites a su poder dentro de los directorios.
Mario Fumi, presidente de Entel, de la que Telecom Italia tiene el 50% de las acciones, dijo que la propuesta puede burocratizar"" a las empresas, pues otorga varios instrumentos de control a las minorías dentro de los directorios, incluso poder de veto sobre las decisiones de las mayorías. Puede hacer todo más lento"", agregó.
El jefe de Estado reconoció durante el encuentro que a partir del 2004 se necesitarían partidas adicionales para financiar la seguridad democrática teniendo en cuenta que los recursos que se obtendrán con el impuesto del 1,2 por ciento sobre el patrimonio alcanzan hasta el año entrante.